El Berny Compressor V4 AM439M es uno de esos relojes que sorprenden desde el primer vistazo. Un diver automático con bisel interno, cristal de zafiro, 200 metros de resistencia al agua y un nivel de acabados que no es nada habitual en este rango de precio. Es el primer reloj de la marca Berny que pasa por el canal y, sinceramente, ha superado con creces mis expectativas.
Estéticamente es un acierto total. El Berny Compressor V4 mantiene una línea continuista respecto al V3, pero en mi opinión resulta más equilibrado al reducir el uso de formas redondeadas en marcadores y numerales. Aun así, esto ya entra dentro de gustos personales.
Lo que es innegable es que a simple vista estamos ante un reloj diver. Su diseño, junto a los 200 metros de resistencia al agua y la robustez general, dejan claro que es un reloj pensado para un uso exigente.
Este Berny monta un Miyota 8215, un calibre automático que debuta en el canal y que me ha dejado muy buenas sensaciones. Late a 21.600 alternancias por hora (3Hz), cuenta con remonte manual, una reserva de marcha de unas 42 horas y una precisión declarada de ±20 segundos diarios.
Es cierto que es algo menos preciso que un NH35, pero sigue siendo un movimiento fiable, robusto y fácil de mantener. Como curiosidad, en completo silencio se puede escuchar girar la masa oscilante, algo que no me ocurre con otros relojes y que dejo como simple dato anecdótico.
En esta versión encontramos una correa de silicona de muy buena calidad, perfectamente a la altura del reloj. Encaja a la perfección entre las asas y se adapta milimétricamente a la curvatura de la caja.
En la parte exterior presenta un relieve en forma de diamante y en el interior un estriado horizontal que ayuda a evitar la sudoración. Cuenta con dos pasadores y una hebilla de acero sin firmar, quizá demasiado sencilla para el nivel general del reloj.
La caja es de acero inoxidable con acabado cepillado casi en su totalidad. Al tacto se percibe sólida y muy bien construida. El diseño abusa de los cortes rectos, lo que le da un aspecto robusto e industrial.
Como contraste, encontramos un pequeño biselado pulido a espejo en los bordes de las asas y del bisel, que suaviza visualmente el conjunto y añade un toque de calidad extra.
El reloj cuenta con dos coronas roscadas, ambas con acabado pulido y estriado pronunciado. Este estriado puede hacer que en ciertas condiciones sean algo más difíciles de operar, siendo quizá la única pega que le encuentro al reloj.
La corona superior acciona el bisel interno, mientras que la inferior permite dar cuerda, ajustar el fechador y la hora. El tacto es correcto y transmite bien el movimiento tanto del bisel como de las agujas.

El dial es de color negro mate y está construido en dos alturas. En la zona exterior encontramos el anillo de minutos, con los primeros 15 minutos pintados en lúmen naranja. La parte central, ligeramente elevada, alberga los marcadores horarios.
Los índices horarios no son aplicados, sino que están elevados en relieve con el propio material del dial y rellenos de lúmen. A las 12 destaca un doble trapecio con forma de flecha que mejora la orientación visual.
El fechador se sitúa a las 3 y no cuenta con marco. Muestra la fecha en negro sobre fondo blanco, un detalle que en diales negros no suele ser mi opción favorita. Aun así, la forma cuadrada del fechador y su alineación con los marcadores horarios ayudan a que no destaque en exceso y se integre razonablemente bien en el diseño general del reloj.
Las manecillas horaria y minutera tienen forma de lápiz, con lúmen azul para las horas y naranja para los minutos. La segundera, en color naranja, termina en una pica con una gota de lúmen en la punta, facilitando la lectura en condiciones de poca luz.
El lumen es uno de los grandes puntos fuertes de este Berny Compressor V4. La combinación de azul y naranja resulta muy atractiva y ofrece una intensidad notable, con una duración más que decente. Sin duda, de los mejores lúmenes que tengo en este rango de precio.
El cristal es de zafiro con tratamiento antirreflejante, totalmente plano y perfectamente enrasado con el bisel. Tras varios meses de uso sigue como el primer día.
La tapa trasera es roscada, asegurando los 200 metros de estanqueidad, e incorpora una ventana de exposición para el Miyota 8215. Los grabados incluyen marca, modelo, materiales y resistencia al agua.
Sus dimensiones son 48mm de largo, 42mm de diámetro y 13,5mm de grosor, con un peso de 111 gramos en la versión con correa de silicona. Aunque son medidas típicas de un diver, se percibe algo más grande debido al bisel interno y a los cortes rectos de la caja.
En la web oficial el precio ronda los 120€, aunque es posible encontrar descuentos. En mi caso lo compré en oferta por unos 100€, un precio que me parece prácticamente imbatible para todo lo que ofrece este reloj.
Por calidad, acabados y características, tengo claro que no será el último Berny que acabe en mi colección.