El North Edge Gavia 2 es un reloj diferente a todo lo que hemos visto hasta ahora en el canal. Se trata de un reloj híbrido que combina la lectura analógica tradicional con una pantalla digital de gran tamaño cargada de funciones. No pretende ser un diver clásico ni un smartwatch, sino un auténtico reloj herramienta pensado para actividades al aire libre y para quienes buscan algo distinto sin gastar una fortuna.
Antes de entrar en materia, te recuerdo que en la descripción del vídeo tienes disponible el enlace al grupo de Telegram, donde ya somos más de 500 aficionados compartiendo experiencias, dudas y conocimientos sobre relojería. Ahora sí, vamos con la reseña de este North Edge Gavia 2.
El Gavia 2 es un reloj peculiar. No busca imitar ningún modelo clásico ni seguir modas concretas. Su propuesta es clara: mezclar el carácter visual de un reloj analógico con la funcionalidad de un digital muy completo. Todo ello con una estética aventurera e industrial que deja claro desde el primer momento que no estamos ante un reloj de vestir.
A primera vista, el Gavia 2 puede recordar a un reloj GMT. El motivo es su bisel fijo de acero cepillado, que rodea la esfera y muestra marcadores de 24 horas. Los números pares aparecen impresos en negro, mientras que los impares se representan mediante barras verticales. En las 12 destaca el clásico triángulo, un guiño claro a los relojes herramienta tradicionales.
Eso sí, el bisel no es giratorio, dejando claro que este reloj no pretende ser un diver, aunque sí una herramienta preparada para casi cualquier situación.
La caja está fabricada en acero inoxidable con acabado satinado. Es completamente redonda, pero con un diseño muy marcado en los laterales, donde los cortes son rectos en lugar de redondeados. Este detalle refuerza su carácter robusto e industrial.
En muñeca se siente grande: 48mm de diámetro y 15mm de grosor. Aun así, la geometría de la caja y la integración del brazalete hacen que no resulte torpe. Eso sí, con sus 185 gramos de peso, es un reloj que se hace notar.
Uno de los detalles más llamativos del Gavia 2 es la ausencia total de corona. En su lugar encontramos cinco pulsadores repartidos estratégicamente alrededor de la caja. Desde ellos se controlan todas las funciones digitales del reloj.
No estamos ante un smartwatch, sino ante un reloj híbrido. Las agujas funcionan de manera independiente, mostrando la hora analógica con normalidad, mientras que la pantalla digital aporta una enorme cantidad de información.

La esfera está dividida en dos mitades horizontales. La parte superior es gris claro, mientras que la inferior es negra, integrando perfectamente la pantalla digital. En la zona superior encontramos el nombre de la marca, el modelo y la resistencia al agua, acompañados de una pequeña flecha roja decorativa apuntando a las 12.
Los índices horarios son aplicados, en forma de bastón, y están recubiertos de lúmen. El de las 12 adopta forma de trapecio, facilitando la orientación visual. La legibilidad es buena a plena luz y correcta en condiciones de poca iluminación.
El reloj prescinde de segundero central, dejando únicamente dos agujas. La horaria tiene forma de obelisco, con bordes negros y lúmen blanco en el centro. La minutera combina forma de flecha con una punta roja que encaja perfectamente con el resto del diseño.
La pantalla digital de 1,9 pulgadas es una de las grandes protagonistas del Gavia 2. Está polarizada, lo que mejora notablemente su visibilidad bajo el sol, y ofrece una cantidad impresionante de funciones.
Entre ellas encontramos altímetro, barómetro con gráfico de tendencia, brújula digital, termómetro, podómetro, contador de calorías y distancia, cronómetro con memoria para 50 registros, temporizador, alarmas y hora mundial. Todo ello por menos de 100 euros.
A pesar de la cantidad de funciones, el manejo es sorprendentemente sencillo. Los pulsadores tienen buen tacto y la navegación por los menús se vuelve intuitiva tras unos minutos de uso.
El reloj funciona con un movimiento de cuarzo no especificado por la marca, con una autonomía estimada de hasta 360 días, dependiendo del uso. Un punto muy a favor frente a relojes digitales más exigentes.
El cristal es Hardlex, una aleación de vidrio endurecido que ofrece una buena resistencia a golpes y arañazos. No es zafiro, pero encaja perfectamente con la filosofía del reloj.
La tapa trasera es de acero inoxidable, va atornillada con cuatro tornillos y combina acabados cepillados y arenados. Incluye grabadas varias de las funciones del reloj, aportando un toque técnico muy acorde con su estética.
El brazalete es también de acero inoxidable, con eslabones uniformes y sensación de solidez. El cierre es de tipo mariposa con doble pulsador, sin holguras apreciables y con una sujeción segura.
El Gavia 2 es un reloj grande y contundente. No es para todos los gustos, pero si tienes una muñeca mediana o grande y te gusta sentir peso y presencia, puede encajar perfectamente contigo. Su diseño ayuda a que se asiente bien y no resulte incómodo.
Por unos 75 euros, el North Edge Gavia 2 ofrece una cantidad de funciones difícil de igualar. No es un reloj elegante ni refinado, pero tampoco pretende serlo.
Es un reloj herramienta, diferente, original y muy completo. Ideal para excursiones, viajes o simplemente para quien busca algo distinto dentro de su colección.