El Steeldive SD1970, también conocido como Capitán Willard, es uno de esos relojes que ponen en aprietos a modelos muy por encima de su precio. Inspirado en el icónico diver de Seiko que vimos en la película Apocalypse Now, este reloj ofrece una combinación difícil de igualar: calibre automático NH35, cristal de zafiro, bisel cerámico y 200 metros de resistencia al agua, todo ello a un precio realmente contenido.
A nivel estético no hay sorpresas. El Steeldive SD1970 apuesta por un diseño sobradamente conocido y reconocible. En mi caso lo elegí en color negro, el más fiel al modelo original, aunque también está disponible en azul y verde. Sea cual sea la versión, a simple vista queda claro que estamos ante un reloj de tipo diver, con unos acabados que sorprenden muy positivamente para el rango de precio en el que se mueve.
En su interior encontramos el archiconocido NH35 de Seiko, un calibre automático robusto, fiable y fácil de mantener. No es la primera vez que pasa por el canal y, como siempre, cumple con nota. En este caso concreto ha demostrado venir bien ajustado de fábrica, con un desfase de apenas un minuto tras una semana de uso continuo. Un rendimiento más que correcto para el uso real que le damos la mayoría.
Tanto la caja como el armis están fabricados en acero inoxidable. También existe versión con correa de goma, pero en esta ocasión me decanté por el armis. Se siente sólido, bien construido y con unos encajes entre eslabones y caja prácticamente perfectos.
El cierre cuenta con el logo y nombre de la marca grabados, sistema de liberación por presión, doble cierre de seguridad y hasta 6 posiciones de microajuste, algo que siempre se agradece para conseguir un ajuste cómodo en la muñeca.
La caja presenta la clásica forma de caparazón de tortuga, un diseño que no gusta a todo el mundo, pero que tiene una gran ventaja: se adapta muy bien a la muñeca. Sus curvas suavizan visualmente el grosor y hacen que el reloj no se sienta tosco. El acabado combina un cepillado circular superior con laterales pulidos a espejo que encajan a la perfección con el armis.
La corona se sitúa a las 4 en punto, como en el modelo original de Seiko. Es roscada, con buen estriado y el logo grabado. Ofrece las tres posiciones habituales: remonte manual, ajuste de fecha y ajuste de hora. El tacto es muy bueno, aunque en ocasiones el guarda coronas puede dificultar un poco el primer desenroscado.
El bisel es cerámico, unidireccional y de 120 clics. Tiene un agarre excelente gracias a su acabado tipo canto de moneda y un alineado perfecto. Los indicadores blancos están rellenos de lumen y ofrecen una lectura clara, con números arábigos para las decenas, bastones para los 5 minutos y la clásica flecha en la posición de las 12.

El dial es negro mate y totalmente plano. En el anillo exterior encontramos los minutos impresos en blanco, con mayor grosor en los múltiplos de 5. Bajo las 12 se sitúa el logo de la marca y sobre las 6 la inscripción Automatic junto a la resistencia al agua, con el número en rojo. Un diseño sencillo, funcional y muy bien resuelto.
Los marcadores son aplicados, con marco cromado y rellenos de lumen. Todos son rectangulares excepto el de las 12, que adopta la forma de doble trapecio invertido, reforzando la identidad del modelo.
A las 3 encontramos el fechador, con el mismo marco cromado que los marcadores horarios. Esto hace que se integre perfectamente en el diseño del dial. La fecha se muestra en negro sobre fondo blanco y, en este caso, lejos de romper la estética, pasa bastante desapercibida gracias a su coherencia con el resto de elementos.
Las manecillas horaria y minutera tienen forma de bastón, acabado cromado y lumen en el centro. La segundera es una fina batuta con contrapeso, rematada con una flecha y una gota de lumen acompañada de un detalle en rojo. Un diseño clásico, perfectamente ejecutado por Steeldive.
El lumen es, sin exagerar, de los mejores que han pasado por el canal. Brilla en dos colores: verde para los marcadores del dial y azul para el bisel. Tanto la intensidad como la duración están a la altura de relojes mucho más caros, algo que sorprende muy positivamente.
El cristal es de zafiro, plano pero con el borde cortado en ángulo para encajar perfectamente en el bisel. Sobresale ligeramente, creando unos reflejos muy atractivos con la luz. Aunque la marca no especifica antirreflejante, en el uso diario no he tenido ningún problema de legibilidad.
La tapa es roscada y de acero inoxidable. En el centro destaca el logo de la marca en relieve sobre fondo arenado, rodeado de las especificaciones técnicas. Sus medidas son 46,8mm de largo, 43,8mm de diámetro y 13,5mm de grosor. Sobre el papel puede parecer grande, pero en muñeca se lleva sorprendentemente bien.
El precio habitual del Steeldive SD1970 suele situarse entre 70 y 80 euros, aunque en ofertas puede encontrarse incluso más barato. Por lo que ofrece, me parece un precio ridículo. Sin duda, uno de los mejores relojes que puedes comprar en Aliexpress en términos de relación calidad/precio.