Hay relojes que directamente te entran por los ojos sin que sepas muy bien por qué, y eso es exactamente lo que me pasó con este Addiesdive AD2547. Cuando la marca me dio varias opciones, vi el dial morado y esa textura tan particular y pensé: necesito probar esto, aquí hay algo diferente. Me apetecía salir de lo típico —casi todos acabamos con relojes negros, azules o blancos— y arriesgarme con algo mucho más original. Gracias a Addiesdive por enviármelo para traerlo al canal.

Primera impresión y calidad

Nada más sacarlo de la caja, la sensación fue la que esperaba de los mejores Addiesdive que han pasado por el canal: buen peso, buen tacto y buenos acabados. Todo se siente sólido y cuidado para el rango de precio en el que se mueve. Cuando Addiesdive quiere hacer las cosas bien, las hace muy bien, y este reloj entra claramente en esa categoría.

Dial morado: el alma del reloj

Aquí es donde este reloj se lo juega todo, porque el dial es, sin ninguna duda, el alma del conjunto. El color es espectacular: un degradado del morado hacia el negro, con un efecto ahumado que no es plano en ningún momento y una textura tipo pincelada que le da vida cuando le incide la luz. No es un dial estático: a veces lo ves como un morado muy intenso, casi vibrante, y otras se oscurece hasta volverse casi negro, con reflejos más eléctricos en ciertos ángulos.

Y si algo me gusta todavía más es lo limpio que está todo. No hay sobrecarga de información ni textos por todas partes: solo el logo en la parte superior y, abajo, un discreto "Automatic" junto a los 100 metros. Eso cambia por completo la percepción del reloj, que parece mucho más cuidado, elegante y caro de lo que realmente es.

Addiesdive AD2547 dial morado ahumado

Índices, agujas y lumen

En los detalles pequeños el reloj remata bien la jugada. Los índices aplicados están muy bien ejecutados, con bastante relieve y un borde metalizado que refleja la luz genial según el ángulo. Además vienen completamente rellenos de BGW9, el lumen que Addiesdive monta en muchos de sus modelos y que funciona increíblemente bien: mucha intensidad, muy buena duración y un tono azulado bonito. Probablemente Addiesdive tenga uno de los lúmenes más consistentes de toda esta gama de relojes chinos asequibles. Las agujas, casi tipo obelisco con marco metalizado, ganan mucha presencia con la luz, y la trotadora es fina, limpia y con un contrapeso elegante.

Calibre Miyota 8215

Dentro tenemos un Miyota 8215, y me parece una elección muy inteligente. Este reloj no intenta impresionar con especificaciones absurdas ni venderte algo exótico: simplemente monta un calibre japonés conocido, fiable y que lleva años demostrando que funciona. Tenemos parada de segundero, remonte manual y unas 41 horas de reserva de marcha. Un movimiento sencillo pero muy honesto, que pega muchísimo con el carácter del reloj.

Tamaño y sensaciones en muñeca

Y aquí llega la parte curiosa. Sobre el papel son 39 mm, una medida que con mi muñeca fina suele funcionarme perfecto. Pero este reloj visualmente parece más pequeño de lo que realmente es, en buena parte por el bisel, que cae mucho hacia dentro y hace que el dial no ocupe tanto. Es comodísimo —el armis cae muy bien, la caja está muy redondeada, no se clava en ningún sitio—, pero personalmente hay momentos en los que lo noto un pelín pequeño para mi gusto. Conecta con esa tendencia actual hacia tamaños más compactos (36, 37, 38 mm); yo sigo sintiéndome más cómodo en 39, 40 o incluso 42 según el diseño.

Detalles mejorables

Hay un par de detalles que creo que podrían estar algo mejor resueltos. El primero es el fechador: no está mal ejecutado, pero un disco negro habría quedado mucho mejor, porque al estar en la parte más oscura del degradado ese fondo blanco rompe la armonía del dial (y en esta unidad noto los números ligeramente desplazados a la izquierda). La corona me parece algo pequeña para el tipo de reloj y cuesta un poco desenroscarla. Y el cierre, que se siente muy sólido, a veces se queda ligeramente enganchado al abrirlo, algo que probablemente sea concreto de esta unidad.

Cristal de zafiro

El cristal ayuda muchísimo al conjunto: es un zafiro con tratamiento antirreflejos azulado que, según cómo le incida la luz, genera reflejos muy bonitos sobre el dial. Combinado con el degradado morado, el reloj gana una profundidad visual brutal. Además tiene un ligero abovedado muy bien integrado que, sin sobresalir en exceso, le da ese punto más premium.

Addiesdive AD2547 en muñeca

Conclusión

Este Addiesdive AD2547 es uno de esos relojes que probablemente no sean para todo el mundo, pero que tienen muchísimo encanto. Es muy bonito, muy bien construido, muy cómodo y con unos acabados muy por encima de lo que esperas por poco más de 100 euros. Y sobre todo, con un dial espectacular que sostiene por completo la personalidad del reloj. Personalmente tengo sentimientos encontrados por el tamaño y las proporciones —ahí entra mucho el gusto de cada uno—, pero precisamente por eso me parece interesante: transmite algo, tiene personalidad y una estética muy marcada. Y eso me parece mucho más valioso que un reloj técnicamente perfecto pero completamente aburrido.