El Addiesdive AD2557 no está pensado para pasar desapercibido. Es un cronógrafo de cuarzo de 40 milímetros que combina un dial verde bastante peculiar con unas subesferas naranjas que, según la propia marca, intentan representar la mirada de un animal (de hecho, la colección se llama "Ojos del tiempo"). Pensaba que iba a resultar más extraño de lo que finalmente ha sido: en la mano es llamativo, diferente y con mucha personalidad, pero sin llegar a ser excesivo. Lo encontramos por unos 120 euros. Gracias a Addiesdive por enviármelo.
Sensaciones
Lo primero que llama la atención es que se siente bastante sólido, con buenos acabados. Y, evidentemente, lo que entra por los ojos es ese dial: un verde difícil de describir, con un punto pastel pero a la vez bastante intensidad, casi eléctrico según cómo le dé la luz. Las dos subesferas naranjas crean esa especie de ojos que, aunque pensaba que resultarían algo ridículos, funcionan bastante mejor de lo que esperaba. Mide 40 mm de diámetro, 48 de longitud y 13 de grosor, con 131 gramos, unas medidas muy cómodas. Y un detalle que ya me gustó de salida: los pulsadores son roscados.
Caja y bisel
La caja tiene esa forma clásica de muchos cronógrafos chinos. Está en acero inoxidable 316L, con cepillado en la parte superior y pulido en toda la carrura, con transiciones muy bien resueltas y perfectamente integrada con el primer eslabón del brazalete. Encima lleva un bisel cerámico negro muy bien ejecutado, con la escala taquimétrica en blanco, números finos y bien definidos. Un trabajo realmente bueno.

Calibre Seiko VK64
El movimiento es un Seiko VK64, un calibre de cuarzo japonés muy conocido en este tipo de cronógrafos. Tiene función de cronógrafo con precisión de 1/5 de segundo, contador de minutos, indicador de 24 horas y fechador. Durante las pruebas ha funcionado perfectamente: la aguja central vuelve exactamente a las 12 en el reinicio y el contador de minutos también. Un movimiento de cuarzo que cumple perfectamente con su cometido.
Dial
El protagonista indiscutible. Tenemos un fondo verde completamente texturizado, con un acabado rugoso que cambia según la luz, y sobre él las dos subesferas en relieve, con contorno verde oscuro y fondo naranja. Lo más curioso está en su interior: las manecillas son de color rojo y forman dos círculos que simulan las pupilas de unos ojos. Bajo las 12, el nombre de la marca; sobre las 6, la inscripción "Water Resistant 100M / 330FT" en rojo. Puede gustarte más o menos el diseño, pero está realmente bien ejecutado: es llamativo sin dar sensación de haber metido elementos porque sí.
Marcadores, agujas y fechador
En el exterior, un rail de minutos de finos bastones negros, bastante discreto. Los índices horarios son aplicados, circulares, con el de las 12 en triángulo invertido, todos con marco cromado y lumen. Las agujas principales son tipo lápiz con lumen, y la trotadora es una fina aguja roja con punta de flecha, del mismo rojo que las subesferas. El fechador está a las 6, en una ventana vertical con marco tipo paspartú, bien integrado. Se nota la intención de diseño: los detalles de color se repiten por todo el dial para que el conjunto tenga sentido.
Corona, cristal y lumen
La corona es roscada y está firmada con el logo en relieve sobre fondo arenado; los pulsadores también son roscados, con un tacto muy bueno y ese clic mecánico bien definido. El cristal es K1 mineral abombado, muy bien conseguido, con la parte superior prácticamente plana y sin distorsiones, aportando un toque clásico sin exagerar. El lumen es el punto más mejorable: tiene ese tono azulado del BGW9, pero la intensidad está por debajo de otros Addiesdive, y la aguja minutera lleva claramente menos carga y se apaga antes. No es grave en un cronógrafo, pero es un detalle que podían haber cuidado más.
Tapa y brazalete
La tapa trasera es roscada y tiene su punto curioso, con un anillo cepillado, una hendidura y el canto de moneda, una solución poco habitual en la marca. En el centro, el logo en relieve y las inscripciones de rigor (100 metros). El brazalete es tipo oyster cepillado vertical, bien construido y sin holguras, con cierre plegable de chapa, doble pulsador, tres posiciones de microajuste y doble cierre de seguridad. Un cierre muy digno para el conjunto.
Conclusión
En conjunto, me ha gustado: bien construido, buenos acabados y, sobre todo, un diseño diferente, que es precisamente lo que puede hacer que alguien se interese por él. Está disponible en este verde, pero también en azul y en amarillo. Por unos 120 euros está bien situado: caja de 40 mm, bisel cerámico, K1 abombado, brazalete de acero y un Seiko VK64 que funciona perfectamente. Si tengo que buscarle un defecto importante, no lo encuentro más allá del lumen. No es un reloj para todas las ocasiones, pero en persona es menos llamativo de lo que parece en fotos: diferente y atrevido sin resultar excesivo. Si buscas un cronógrafo con personalidad, merece la pena tenerlo en cuenta.
